INTRODUCCIÓN:

OBJETIVO DEL JUEGO DE AJUSTES Y BLOQUEADORES DE ACCESO

***OBJETIVO DEL  JUEGO DE AJUSTES.

Le proponemos un Reto, con él podrá llevar a cabo un proceso práctico de mejoras, cuyo objetivo es la Calidad de Vida Real. Subrayamos Real porque lo que nos han vendido como “calidad de vida” no es otra cosa que una creación constante de necesidades que; es evidente; nos están llevando en la dirección contraria.

Nuestra forma de aprender, por condicionamiento e imitación, ha provocado que nuestra calidad de vida esté basada más en tener y aparentar, que en el bienestar interno y un funcionamiento eficaz. De hecho, buscamos el bienestar porque estamos mal, y estamos mal, porque no hemos aprendido a funcionar correctamente. Nuestro “bienestar” depende de demasiadas cosas.

Desconocer los mecanismos que utilizamos para vivir nos hace muy vulnerables. La Vida es un Experimento de Aprendizaje Evolutivo. Así que el Objetivo del Juego o Proceso de Ajustes es Aprender a Invertir nuestras Capacidades para conseguir una Calidad de Vida Real creciente y sostenible.

Vamos a definir Calidad de Vida Real como la suma de cuatro parámetros (que aprenderemos a medir correctamente, para evitar especulaciones): Disfrute Real,  Aprendizaje Real, Independencia Real y Suma Real (lo llamaremos DAIS Real). Estos cuatro indicadores serán nuestra referencia; veremos la manera de mejorarlos para conseguir sentirnos bien de forma estable y funcionar mejor. Así que nuestro Proceso de Ajustes tiene como objetivo la Inversión de nuestras Capacidades PARA-DAIS (que viene a ser “paraíso” en inglés. Que conste que fue casualidad). Todos buscamos DAIS de una manera u otra, pero nos han vendido un Dais falso:

Nos hemos acostumbrado a llamar DISFRUTE a lo que alivia circunstancialmente el malestar, la insatisfacción y el aburrimiento. Esas sensaciones son el resultado de nuestra patética manera de funcinar, que nos lleva a “necesitar” demasiadas cosas. Ese “falso disfrute”; con un poco de suerte; nos permite olvidarnos un rato de nuestra cansina forma de vivir.

En cuanto al APRENDIZAJE nos han dicho que aprender es memorizar, intelectualizar, acumular cantidad de datos que no sirven nada más que, en el mejor de los casos, para aprobar exámenes y acabar consiguiendo un “título”. Un papel que lo único que acredita es que somos capaces de “tragarnos” lo que sea (independientemente de su utilidad real) con tal de que nos den un “trabajo” que generalmente no nos satisface; pero nos permite financiar el “disfrute” antes mencionado.

Puede medir su INDEPENDENCIA Real observando su capacidad de decidir. Si cree que su satisfacción depende de las circunstancias, serán ellas las que manejen su vida. Además la mayoría de ellas no dependen de nosotros; por eso es prácticamente imposible estar realmente satisfechos y cuando lo conseguimos dura tan poco. Incluso, cuando conseguimos algo, no tendemos a valorarlo/disfrutarlo demasiado; porque solemos estar más pendientes de otras cosas que teóricamente nos faltan o nos pueden faltar si… Vamos, que no es fácil imaginar una manera más estúpida de funcionar.

Por último, llamamos SUMAR a tener amigos, pareja, familia, pero, a poco que observemos, todos somos conscientes de que en esas relaciones las posiciones suelen ser muy egocéntricas, basadas en automatismos y rutinas. Escasean la comunicación constructiva y las preguntas; en consecuencia, es más fácil que aparezcan el conflicto y el aburrimiento que la colaboración real.

Lo que este Método persigue es corregir este funcionamiento erróneo para mejorar, de forma clara y medible, nuestro nivel de bienestar y nuestros resultados. Pero antes de exponer las Fases y Claves del Juego de Ajustes, es muy conveniente que entienda algunos movimientos mentales que pueden impedirle acceder a este interesante reto:

BLOQUEADORES DE ACCESO.

Es necesario advertir que nuestra mente filtra todo lo que recibe. Demasiadas veces nos impide acceder a un conocimiento que nos puede ser muy útil con argumentos del tipo: “Eso no vale para nada, es muy difícil, no merece la pena…”; movimientos mentales que nos conducen a la impotencia, la inseguridad, la desgana y la atrofia de nuestros recursos naturales. Por eso, es tan importante que analice y tenga muy en cuenta los 3 principales bloqueadores que pueden impedirle el acceso al que, posiblemente, puede ser el objetivo más rentable de toda su vida:

Los Pre-Juicios.

Los prejuicios son CREENCIAS que se han instalado en nuestra mente, que tienden a rechazar ideas nuevas y no nos permiten analizar correctamente las situaciones que se nos plantean. Las CREENCIAS, además de bloquear nuestro Aprendizaje, manejan nuestra forma de vivir: la dirección, el sentido y la calidad de nuestra vida (o sea, casi nada).

No somos conscientes de que nuestra mente trabaja a partir de unos pocos datos limitados y ambiguos  que interpreta de forma sesgada y con muy poco rigor ¿Qué resultados pueden esperarse de esa manera de funcionar? Nuestras decisiones tienden a ser poco eficaces; incuso problemáticas; porque extraemos conclusiones erróneas (nuestra información es escasa y filtrada por nuestros prejuicios) y respondemos influidos por nuestros miedos, expectativas e intereses personales. Tenemos demasiada facilidad para hacer conjeturas poco rigurosas y elaborar sentencias en lo que se refiere al mundo y a las relaciones humanas. Veremos que la mayoría de nuestras ideas tienen muy poca base y no resisten más de 2 o 3 preguntas inteligentes; por eso hemos dejado de hacernos preguntas: porque ponen en entredicho a esas “ideas” con las que nos confundimos. Nuestros prejuicios automáticos y relativos determinan nuestra forma de Ver y de Ser.

Lo que le proponemos es que no deje que sus prejuicios le hagan creer o negar las cosas sin más; no permita que le impidan analizarlas razonablemente. Le recomendamos ese enfoque tanto para analizar nuestra propuesta como en el resto de sus decisiones cotidianas.

La Indefensión Aprendida.

Ese es el nombre que la Psicología le ha dado a nuestras creencias más discapacitantes; aquellas que nos producen sensación de dificultad e imposibilidad; nos conducen a la impotencia, la inseguridad, la desgana y la atrofia/bloqueo de nuestros recursos/potenciales.

Hemos intentado tantas veces mejorar nuestro bienestar y nuestros resultados sin éxito; que pensamos/creemos que la cosa no da para más o que tenemos mala suerte. Métase esto en la cabeza: si tiene resultados malos o mediocres es que tiene algo que aprender (en mi pueblo se llama TORPEZA. La buena noticia es que tiene arreglo).

Acabamos resignándonos porque “adivinamos” sacrificios y dificultades que nos llevan a pensar dicotómicamente: “no se puede hacer nada”, “la vida es así;  “los que tienen que aprender son los demás”…esos son los mecanismos, más o menos conscientes, que utilizamos para rechazar o  aplazar los cambios que la vida nos plantea para mejorar las cosas. La vida no es así ni asá, hemos aprendido a vivirla así o asá; pero que no le quepa ninguna duda de que podemos aprender a vivir de una manera más sencilla y efectiva, que nos aportará un bienestar más estable y un mejor funcionamiento.

El Miedo al Cambio.

Nuestro proceso de aprendizaje y mejoras tiende a estancarse en “eso” que llamamos “Zona de Confort”. En realidad se trata de una zona de Acostumbramiento y Resignación. Debido a la Indefensión Aprendida “normalizamos” el malestar y el funcionamiento mediocre; todo lo que salga fuera de esa “rutinaria normalidad” lo vemos como incertidumbre.

Nuestra mente se resiste a los cambios, nos plantea dudas y miedos utilizando sus programas mentales y emocionales. Es una fuente infinita de negaciones y excusas. Por muy evidente que sea algo es capaz de negarlo (“yo no suelo hacer eso” “eso no se puede evitar” “más vale malo conocido”…) y, por más importante que sea hacer cambios, se las arregla para aplazarlos con cualquier razonamiento. Todos tenemos un amplio margen de mejora; pero olvídese de mejorar nada sin hacer cambios; la clave está en hacerlos de forma tranquila y ordenada; o sea: adecuada-mente.

Hábitos e inercias  son la fuerzas que emplea nuestra mente para manejarnos como peleles. Nuestros programas mentales secuestran nuestra Atención y la encierran en media docena de rutinas; bloqueando nuestros Potenciales de experimentación y mejora. Uno de los principales objetivos del Método de Ajustes es recuperar, progresiva-mente, el control sobre nuestras decisiones.

Veremos que nuestras dependencias y apegos generan nuestros automatismos más problemáticos: expectativas y presiones por un lado y miedos e inseguridades por otro; estos son los movimientos mentales que nos conducen al malestar y al conflicto. Veremos la manera de ir ajustándolos.

Estos 3 son los principales bloqueadores mentales que filtran la información que recibimos, condicionan nuestra escucha y pueden impedirnos el acceso a una mejora real de nuestra calidad de vida. No lo permita; analice nuestra propuesta con la máxima atención y decida después lo que le parezca más conveniente.